La FAPE advierte de que el periodismo de calidad tiene un coste. La caÃda de las tarifas periodÃsticas y la inexistencia de regulación laboral amenazan el producto informativo, debilitándolo. Los últimos datos conocidos informan de que el 42% de los periodistas que trabajan en prensa diaria son contratados como colaboradores. Como primera organización profesional de periodistas de España, esta Federación quiere subrayar que la precariedad es uno de los mayores enemigos de nuestra independencia y los periodistas que ejercen como colaboradores, uno de los colectivos más vulnerables.
La falta de una regulación especÃfica provoca situaciones fantasma entre los colaboradores. Los medios de comunicación son reacios acordar un contrato de compraventa de servicios, de manera que muchos de estos profesionales solo cuentan con su firma para acreditar la venta del producto informativo.
La FAPE ha constatado además un descenso en picado de las tarifas, además de retrasos y la falta de abono de las colaboraciones. Los medios han adoptado la práctica de pagar a 90 dÃas tras la publicación o difusión. En ciertos casos, el ingreso se realiza al cabo de seis o siete meses.
La FAPE insta a los editores de los medios de comunicación a valorar el trabajo de los profesionales freelances sin discriminación alguna, económica o profesional, respecto de los profesionales estructurales de plantilla.
Esta Federación propone la adopción de un baremo de tarifas mÃnimas que dignifique las condiciones profesionales de este colectivo, cuyo número va en aumento fomentado por la actual tendencia de los medios a reducir plantilla y adquirir mayor número de contenidos a la pieza.
Con todo, el diario El PaÃs decidió la pasada semana prescindir del 50% de los contenidos servidos por sus colaboradores eventuales o no fijos, con el perjuicio que eso supone para la pluralidad informativa.
Freelances en zonas de conflicto armado
Los colaboradores proporcionan la mayor parte de la información internacional que consumen los medios, inmersos en una polÃtica de recortes de gastos y supresión de corresponsalÃas en el extranjero.
Gran parte de los freelances que cubren guerras y catástrofes naturales avanzan el dinero para el viaje a paÃses remotos y los gastos de alojamiento y comida salen de su propio bolsillo. Los bajos ingresos que perciben les impiden dotarse de un seguro médico y de repatriación para ser atendidos en caso de accidente y carecen de recursos para adquirir el equipo de seguridad (chaleco antibalas y casco) homologado por los organismos internacionales para la función especÃfica de los periodistas.
La FAPE apela a la responsabilidad de las empresas editoras para valorar en su justa medida el trabajo y el riesgo que corre un freelance en zona de conflicto y mejorar en lo posible sus precarias condiciones laborales, asà como rechazar los trabajos gratuitos que ofrecen algunos colaboradores, puesto que solo promueven la competitividad insana en circunstancias de elevada inseguridad en detrimento de la profundidad y el análisis.
Los colaboradores de los medios de comunicación desempeñan una función esencial para la construcción de una opinión pública libre y plural, proporcionando información que las empresas editoras no siempre están dispuestas a cubrir. Nuestro deber como ciudadanos y periodistas es reivindicar una mejora de las condiciones laborales de estos profesionales que les permita continuar brindándonos información de calidad.
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